Hoy fuí al super a... hacer el súper! (duh) jeje pero bueno, ya me libré de guácala soriana y soy muy feliz yendo a Wal-mart. Supongo que como es fin de quincena es que la tienda estaba megavacía y uno puede patinar por los pasillos como quiera. Si vieran la lata que dí...
A final de cuentas compré todo lo indispensable para el buen vivir, ya saben, jabones Palmolive Optims morados radiactivos, un hueso de juguete para Penny Lane, muchos huesos de carnaza para Penny Lane, un suetercito para Penny Lane, croquetas para Penny Lane. Dang! tengo que trabajar más para mantener a la perra menor.
¿Y qué compré de comestibles? no me había fijado hasta hace rato que no compré nada divertido ni sabrosísimo. Es más, hasta había pensado en comprar Pizzerolas pero se me olvidó. Puras cosas de ruca compré. Puré de tomate, sopas de pasta, Splenda, verduritas, pescado, vaca, en fin, que la cosa es que hace tiempo vi la película Efectos secundarios y se me hizo horrible, pero apenas la volví a ver, a saber por qué, y glup hablaban de algo muy cierto. No puedo seguirme alimentando de sopes y garnachas ya treintona.
Uts, siempre he comido muy mal, de chica no comía y a base de ruegos y súplicas era que me atrevía a comer la sopa, ensalada, carne misteriosa más soborno con helado de pistache de Bing. Ya de grande y autónoma descubrí que había cosas grasosas y engordantes buenísimas. Pero sí he mejorado un poco mis pésimos hábitos alimenticios, ya no puedo desayunar Doritos y una coca diariamente. Tal vez sólo un día sí y un día no.
Me encuentro totalmente fascinada de llegar a los 30 años, me he divertido mucho a lo largo de esos (30 x 365 = cero y llevamos una, cincoportresquince..) muchos días, he visto para vivir y así.
A partir de hoy que ya por fin se acaba el estúpido julio, que a mi juicio es el peor mes del año, podré empezar a celebrar que el 090909 llega mi tricentenario. Seguramente me comeré unas garnachas como parte del festejo.
