La terminología psicológica siempre ha tenido mucha aceptación entre la gente con aires intelectualoides. Yo que ni soy intelectual(oide) pero sí psicóloga, a veces ruedo de risa al escuchar cómo las emplean. Pero lo hago en mi interior, no vaya a ser que les lastime la autoestima, claro.
Si por allá en los sesentas, además de la era de acuario, la gente dejaba caer vocablos como neurosis y represión por aquí y por allá, después llegaron los ochentas con su autoestima y en el 2000 era la bipolaridad, así han ido cambiando, pero ahora casi en 2010, si usted quiere pasar por alguien que lee, hable de bullying.
A veces me sorprende cómo mis colegas loqueros son como el Capitán Obviedades. Digo, no es que no existieran los chamacos jodones antes en la escuela ¿no? Pero holy mother of dog, ahora está taaaan in hablar con profundidad sobre "el fenómeno bullying" (sic) que a mí me da risa.
Sí estoy de acuerdo que conforme avanza la tecnología, los calvarios de los escolares cada vez son notorios y youtube y facebook son adecuados para eso, también creo que hay que poner atención cuando un niño se queja de que lo molestan, pero no sé pa qué buscarles nombres tan rebuscados en el marco cotidiano.
Estaba con una amiga psicóloga que me hablaba de los "niños buleados" ay wero, hasta calosfríos me da oir eso, pero no me hablen de los niños índigo.
Para mí, que sí le sé a esas cosas, creo que sólo charlatanizan o trivializan las cosas que están pasando de verdad. Pero también hay que considerar que soy un tanto picky y que a veces me dan goosebumps los pseudopsicólogos que llevan a los radios o tele o así.
En algún momento que trabajé con varias psicólogas, la más sabia y experimentada del equipo revisaba y retachaba nuestros talleres por estar muy elevados en su lenguaje y eso no ayuda para nada a la gente.
La terminología médica tiene ciertas razones de ser, la terminología psicológica también. Si no se sabe emplear, creo que es mejor cerrar el pico. Pero repito, abstenerse de corregir a alguien, cuidado con su autoestima.