Hoy debatíamos profusamente sobre qué es peor, no coger o ser malcogido. Yo no pude llegar a una conclusión porque creo que ambas situaciones son terribles y requieren un fix ASAP pero hace muchos años, un amigo me estaba contando sobre un subgénero dentro del género femenino. Una especie (suckespecie) que anda por ahí y seguramente han conocido o lo han vivido en carne sensiblemente propia pero bueno, sin más preámbulos y desconociendo totalmente al autor de esta belleza, les presento a Las Malcogidas.
Cualquier parecido con su realidad no necesariamente es coincidencia..
No es por nada, pero cada vez hay mas y estan furiosas. Es logico, no
saben lo que es abrir las piernas por conviccion.
Ignoran lo que es recibir el amor encarnado en un miembro erecto y
amoroso que se funde con una y que nos transporta, nos eleva y nos
conecta con el infinito y mas alla.
Ya lo decia la poetisa: "Y es que todas sabemos lamer, pero pocas
sabemos mamar". Amar y mamar, no es lo mismo que lamer y querer. El amor
es como la riqueza, esta mal repartido, o tal vez solo llega a quienes
lo buscan, a quienes son capaces de apostar todas sus canicas por una
causa perdida o, debiera decir, mas bien, por un efecto encontrado.
Por eso o porque la madre naturaleza guarda secretos inconfesables, el
mundo esta lleno de malcogidos. O sea, no es que no lo hagan (incluso a
veces lo hacen mucho y con quien sea), el asunto es que lo hacen mal,
de hueva, como si les metieran un pinche supositorio en la cola con la
cara de su novio o como fornican los osos del zoologico de Chapultrepo,
sin siquiera verse a los ojos. ¿Que como lo se? Bueno, pues es cosa
nada mas de verles las jetas. Cuando una tiene un buen orgasmo con el
ser amado, cuando una desquita las horas-nalga de la escuela o la
oficina con horas-pelvis en le hotel o en el coche o en la cama de tus
papas, el mundo se transforma en un algodon de azucar y la sonrisa
brota como un barro antes de tu fiesta de quince años.
La principal caracteristica de las malcogidas es que no saben reir.
Ah, y que siempre tienen la razon, por encima de la verdad incluso. Por
lo general se les encuentra detras de una vitrina o un escritorio,
aunque tambien las hay en las universidades y, por supuesto, en los
hogares comunes y corrientes. Casi siempre, por dolorosos azares del
destino, son un eslabon importantisimo en el tramite de lo que sea y
gozan cada vez que se vuelven insoportablemente imprescindibles. A las
malcogidas les gusta que les rueguen. Si vas a cobrar, te detienen el
cheque y lo mandan a revision; si es la mesera, se espera a que se
enfrie tu sopa para llevarla a tu mesa; si es la burocrata que te va a
resolverun cobro desorbitado en le recibo de la luz, decide que al
llegar tu ante su magna presencia termino su turno y ya te chingaste.
En el fondo creo que odian a la humanidad.
A las malcogidas les gustan las cosas chiquitas, todo es chiquito para
ellas, chiquito, chiquito, chiquitito dime por que... y casi siempre
les da por la filantropia y por ayudar a los niños pobres y
discapacitados, como si hubiera un vinculo invisible entre malcoger y
ayudar a los niños. Chiquitos, por cierto.
La malcogidas hacen miserable la vida de quienes las rodean, sobre
todo si se trata de sus hijos, y como casi todas las madres se vuelven
con el tiempo unas malcogidas, realmente no hay manera de escapar a su
veneno. ¿Todas iremos para alla? Bueno, unas ya estaban ahi desde
antes; por lo menos no les va a acostar trabajo adaptarse cuando el
asunto sea irremediable.
Si hacer el amor no te parece el punto supremo del extasis amoroso, si
no se te hace una de las razones mas convincentes para permanecer en
eeste mundo de neandhertales amaestrados, si en cada orgasmo no ves la
cara de dios muriendose de risa entre tus piernas, entonces debo
decirte, con todo respeto, que eres una malcogida. Y podras triunfar en
la vida, ganarte un Oscar, tirarte a Brad Pitt, llegar al senado,
detener los cheques, escribir veinte novelas, traumatizar a tus hijos o
vergarte de la humanidad, pero vengarse no es venirse y aunque tengas a
muchos hombres a tu disposicion, ninguno de ellos podra llenar tus
vacios.
Damas y caballeros: cuidado con las malcogidas... y que un falo
milagroso se apiade de ellas.
2 comentarios:
jajaja.. en mi oficina abundan y tambien del genero masculino.
jajaja
Yo l@s he visto en toooodas paaartes, ni el cielo es el límite.
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