Esta saga girlie, girlie se ha prolongado más de lo esperado. Es que con tanto tiempo libre (cero) me ha dado qué pensar. No, ya ni sé cómo surgió esta cuestión pero ahí les va.
Durante años he tenido un gusto musical pésimo, según todo mundo. Medio se ha compuesto gracias a la orientación del Mario y sus podcasts pero la verdad es que siempre me inclino por las porquerías poperas. (Ahí es cuando se oye a Justin Bieber de fondo...)
El punto es que casi todos los hombres que conozco me han dicho que Luis Miguel es lo peor que existe en la vida y su música guácala y blabla.
Si supieran cuántas veces las chicas nos ponemos a escucharlo y suspirar por ellos. No lo odiarían tanto.

