2/13/2011

Y la amistad

Siguiendo con el ejercicio semitemático, hablemos de lamistá.

A medida que uno va envejeciendo, es claro que no es tan fácil crear y conservar buenas amistades. Lo que he visto es que hay tantos intereses de por medio, que uno no se entrega sin reservas y eso siempre limita la convivencia.

De por sí yo nunca he sido una persona dependiente de las amistades, ahora menos. Ahora me da más miedo la gente porque ya uno no sabe si realmente se acercan por interés genuino en un intercambio de ideas y eso o porque son otras las intenciones.

Y eso es duro. No es que anhele aquellos días donde lo más lindo era mandarse cartitas y compartir Fritos en el recreo (ñam, Fritos), ahora compartimos cigarros, risas y cervezas jejej pero los días de una amistad sencilla se ven cada vez más lejanos.

Como a muchas personas que considero buenos amigos los he conocido por la taberna, es buen momento para decirles muchas gracias!

1 comentarios:

Celestina said...

Muacks! Un beso fuerte!