En realidad, me hubiera gustado usar otro título para el post, algo así como Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones pero Charles Bukowski me ganó, el infeliz.
Como sea, hablando del tema, el cliché es que las mujeres somos inexplicables para el sexo opuesto pero en realidad, la cuestión fisiológica a mí me causa una fascinación y mares de dudas que se van resolviendo con los años, pero sólo algunas.
¿Qué puede uno pensar de un ser vivo que ve algo que lo emociona y se pone tieso? Jejeje, el no entender la sensación e incomodidad que le ha de causar a un hombre tener una erección en el momento menos esperado sigue siendo un misterio para mí.
Y luego, lo peor, es que uno está ligeramente distraído y no se da cuenta de nada hasta que se topa con el llaverito, o llaverote según, y el hombre con cara de sufrimiento inmenso por haber sido delatado por sus impulsos más primitivos.
Las mujeres tenemos indicadores, claro, pero no hay punto de comparación porque son mucho menos notorios y disimulables pero ¿qué puede hacer un hombre? ¿servirá el mantra de Homero Simpson? (piensa en algo feo, piensa en algo feo) yo qué sé pero esa sensación incontrolable será unos de los misterios insondeables para la humanidad, al menos para la femenina.
Is that a gun in your pocket, or are you just happy to see me? diría Mae West.
1 comentarios:
Y ni que decir de los pobres chamacos que se enfrentan a estas sensaciones en plena clase de Educación Física mientras usan unos shorts pegaditos! :P
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