Así como hemos ido envejeciendo juntos, con todo y sus señales, las sagas me encantan y nada como hablar de esos momentos trauma-rama.
Estar platicando horas con el muchacho que te gusta, parados, haciendo tu mejor pose y conservando el aplomo. Darte mediavuelta y descubrir que traes el cierre del jean abajo.
¿Por qué a mí?
1 comentarios:
jeje...
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