Realmente yo amo vivir en Guadalajara. Por razones que no tienen principio ni fin, así se dieron las cosas. Y es la ciudad que tiene la medida exacta de mis deseos y que me ha dado más de lo que podría esperar.
Pero en todo lo que llevamos de este año, todo se ha complicado y me siento en una jaula de oro dentro de la Taberna.
Abundaré: mi experiencia pueblerina hace que me sorprendan muchas cosas que pasan aquí y así como me asombro de lo maravillosas que son algunas zonas de la ciudad, de las cosas que tenemos a nuestro alcance para desarrollarnos y de los buenos intentos para ser más civilizados (como las campañas de bicis para la movilización), me agobia mucho el asunto criminal.
Pero desde hace un año, la zona donde vivo es muy peligrosa desde que el sol desaparece. Ya sé reconocer todo tipo de balazos, granadas y demás expresiones despreciativas a la vida y eso me descontrola mucho.
Me siento entre la espada y la pared cada fin de semana por salir, me siento mal de invitar gente a mi casa sabiendo que pongo en riesgo su vida, me siento mal de no poder salir sin miedo a que pase algo de lo que tantas veces he escuchado desde el otro lado de la puerta. Así de grave está.
Tengo mil años viviendo por la misma zona y ahora he meditado mucho el moverme de lugar y tampoco es que tenga muchas opciones porque las zonas que me interesan también se han vuelto problemáticas.
¿Qué hacer? El pronóstico del tiempo aconseja diariamente usar chaleco antibalas pero no he visto chalecos rosas. Bua.
4 comentarios:
Ni hablar, chaleco antibalas para todos porque yo, yo también amo vivir aquí. (=
Yo no calificaría Monterrey como "Jaula de Oro", pero tengo pensamientos similares...
Saludos!
W
Pues yo vivo en Chihuahua, juzguen ustedes =/
Creo que esto de la violencia se ha convertido en un problema comun en L.A., y como tu, añoro situaciones cotidianas de mi amada ciudad que ahora se han robado el ruido de las balas.
Interesante post.
Saludos
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