Nomás hace falta que se me mueva un poquito un tornillo y ya valió madres. Todo comenzó cuando Google apareció en mi vida y ya no me esforzaba mucho para aprenderme nombres, fechas, referencias.
Y luego, mi trabajo es de mucha precisión, haga usted de cuenta que estoy con bisturí en mano. "No la vayas a cagar, no la vayas a cagar" y me doy un martillazo. Ah no, era bisturí. Bueno, entienden el concepto.
En el momento en que uno permite la dispersión, ya valió, en el momento en que algo me está carcomiendo, ya valió. Y ni siquiera tiene que ser algo importante, puede ser la canción que me trae de cabeza, el acorde, el muchacho, lotería.
Tan agudo es el asunto, que me siento terrible cuando me doy cuenta que algo ya se lo conté a alguien por enésima vez y quiero pensar que esa persona es tan distraída como yo para que no se dé cuenta. Ni qué decir de lo que me platican. Lo pregunto una y otra y otra vez. Hoy le volví a preguntar a una amiga que cuándo se va de vacaciones y me dice: me lo preguntas tanto que creo que ya quieres que me vaya. Trágame tierra.
También hoy, que les juraba y perjuraba a las señoritas de Sam's que era martes. También hoy olvidé los zapatos en el coche de alguien. Hubo una larga lista de pérdidas pero al menos me dí cuenta hoy mismo.
Y luego, mi trabajo es de mucha precisión, haga usted de cuenta que estoy con bisturí en mano. "No la vayas a cagar, no la vayas a cagar" y me doy un martillazo. Ah no, era bisturí. Bueno, entienden el concepto.
En el momento en que uno permite la dispersión, ya valió, en el momento en que algo me está carcomiendo, ya valió. Y ni siquiera tiene que ser algo importante, puede ser la canción que me trae de cabeza, el acorde, el muchacho, lotería.
Tan agudo es el asunto, que me siento terrible cuando me doy cuenta que algo ya se lo conté a alguien por enésima vez y quiero pensar que esa persona es tan distraída como yo para que no se dé cuenta. Ni qué decir de lo que me platican. Lo pregunto una y otra y otra vez. Hoy le volví a preguntar a una amiga que cuándo se va de vacaciones y me dice: me lo preguntas tanto que creo que ya quieres que me vaya. Trágame tierra.
También hoy, que les juraba y perjuraba a las señoritas de Sam's que era martes. También hoy olvidé los zapatos en el coche de alguien. Hubo una larga lista de pérdidas pero al menos me dí cuenta hoy mismo.
Así, he perdido suéteres, pantalones, bolsas, carteras, conciencia...
3 comentarios:
me pasa lo mismo, un día le pregunté a mi mejor amiga por su papá, a MI MEJOR AMIGA!!! y el papá bien muerto desde hacía 3 años, como pude olvidar algo así? :S
Pero acuérdate que los zapatos olvidados han hecho felices a muchos niños como TiVo.
jjajaja te recomiendo a la Srita Rita, Rita Linn
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