10/09/2011

Inmadurez

La inmadurez es algo muy peligroso, sobre todo porque es algo subjetivo y uno puede desconocer su harta dosis inmadura. Pero es más peligrosa cuando se trata de la inmadurez de un país.

En México la inmadurez en conjunto es terrible. Gracias a eso, superar el tercermundismo en las venas se ve como algo muy lejano.

¿Por qué me atrevo a decir tal cosa?

  • El aborto: un país inmaduro que se precie debe de poner todas las restricciones posibles si se trata de un pensamiento independiente y decisiones ídem. Hay que someter a la población a que no tenga derecho a elegir. ¿Las razones? hay que mezclar la religión y moralidad, eso ha servido por siglos ¿no? Y podemos usar argumentos como "estamos a favor de la vida" sí, de la vida horrible que generalmente viene bajo el brazo de un chamaco no deseado.
  • La regulación internetera: es muy difícil que algún oscurantista pueda entender que internet no es un país y el PRI no es su presidente. Que si ya los arrestamos, que si ya no difundan mensajes que laceren la credibilidad de un pésimo gobierno, que si propagan rumores de ataques narcosos... 
  • Los animales domésticos: es increíble que se le tenga que rogar a la gente porque cuide a sus perros, porque recoja sus cacas, porque los enseñe a no ladrar ni molestar. En países primermundistas, los animales tienen tantos derechos como sus dueños, pero aquí siguen siendo de tercera y eso sí, que se reproduzcan incontroladamente.
  • La basura: ay qué fastidio separar la basura, ay que si el camión la avienta toda junta. C'mon people, es un beneficio para nosotros y los que vienen después. ¿Tanto trabajo cuesta? no, pero si hemos vivido por años llenándonos de mugre sin separar, es impensable que haya una consideración para los demás. Lo mismo con el agua.
  • El transporte: lo que tiene más peso en el país es el coche. Ay de tí si no tienes y no te interesa formar parte de la masa. La preferencia siempre es al automóvil y esos jipis que quieren andar en bicicleta ya recapacitarán. Oh, sin olvidar comentarios de locutores que nos recuerdan que no estamos en Europa (noooo, de verdad?) Dejando de lado el jipsterismo, todos los medios de transporte deberían de recibir apoyo y no sólo los más contaminantes.
  • La homosexualidad: México es un país bieeen macho y que dios perdone a aquel que trate de conseguir igualdad para gente con preferencias alternativas. No, que los gays no se casen, no, que los gays no salgan del clóset, no, que los gays no se reproduzcan, no vaiga a ser que sus hijos sean malos (¿los papás de los secuestradores serán bien machos?) Vaya, hasta cierto político presidenciable decide mejor casarse con una chava antes de admitir sus verdaderas preferencias, digo, para no perder credibilidad (?).
  • El machismo: va muy ligado con el punto anterior pero va cubierto de la eterna preocupación por las mujeres porque, ay nosotras, tan torpes e indefensas que nos hizo dios y que necesitamos un hombrecito que nos guíe por el sendero mientras carga nuestro garrafón de agua. Lo peor es que es algo tan arraigado que las mismas mujeres lo esperamos y fomentamos.


Todo lo anterior son puntos críticos de nuestra sociedad, ya no se digan temas como educación, empleo, economía, seguridad, etc etc. Pero en puntos básicos de la convivencia humana y el desarrollo social, estamos estancados como 100 años luz atrás de pensamientos más progresistas. 

Mientras yo pueda cooperar para esa inmadurez superarla, lo seguiré haciendo, aunque a veces parezca algo sin sentido.

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