11/03/2011

Tratamiento para adulto contemporáneo

Me asombra que a los 32 años me sigan dando tratamiento de señorita.

Conozco mujeres que desde los 18 ya les decían señoras. A mí me da lo mismo y por eso me da risa que no me digan señora. Últimamente siento que me veo más grande que nunca. 

Como que de los 26 a 30 me estacioné en la misma fisonomía pero ahora creí que estaba cambiando. Digo que creía porque gente totalmente random no me cree la edad.

Ha de ser herencia de mis papás, que siempre han sido tragaños. 

Lo que me preocupa es que la señal del viejazo ha de ser definitva el día que ya no me señoriteen.

0 comentarios: