Ya quiero que se acabe este año, pero a la vez pienso que el 2012 va a ser muy agobiante gracias a las elecciones presidenciales. Y luego Olimpiadas. Y de remate, se acaba el mundo.
En México, este año lo vivimos dirigiéndonos directamente al abismo de la impunidad. El chacoteo fue tanto que cansó. No sé ustedes, pero que se describa el graaan humor del mexicano como característica para hacerle frente a las desgracias, no estoy segura si me complace.
Es decir, vivimos una situación indignante gracias al descaro con el que se cometen delitos en nuestro país ¿y qué hace la gente? chistes. Y más chistes. Y más chistes. Restándole total seriedad a situaciones que realmente lo ameritan.
Como lo he dicho antes, las bromas como las aceitunas: pocas o ninguna.
Pero bueno, cosas del mundo del entretenimiento que están ahí y suceden para esos propósitos está bien. Pero si no es Ninel Conde es Peña Nieto, si no es Peña Nieto es Joaquín López Dóriga. Y así un sinfín de personajes que nos hacen pensar que México, con más de 100 millones de habitantes, no tiene neurona para nada más. Y ya no sé si tengamos para algo más.
Entre la manera en que descaradamente se hacen las cosas ilícitas del país, la manera en que la burla cansa y que no hay quien tome las riendas seriamente de la vida nacional, este año se caracterizó por la incapacidad. Propia y ajena.
Por eso el 2012 me pone a temblar....
