Casi me da un síncope de risa después de leer un artículo de Chilango donde puntualizaban las cosas que a alguien sin hijos le caga de la gente que sí tiene. Claro, estuve completamente de acuerdo, hasta asentía mentalmente y felicitaba al autor de tanta brillantez. (Los comentarios son un plus).
Pero bueno, no es ningún secreto que a mi me chocan los niños y por varias razones, pero creo que la más importante es porque soy demasiado egoísta como para dejar que se instale en mí el chip de mamá y piense como esas mamás y papás que hacen cosas que me dan absoluta flojera. Pero yo creo que la conducta parental es algo tan natural que no me voy a poner a pelear con cada padre de familia. Evidentemente es necesaria porque de qué otra manera podrían criar a uno (o mil) hijos.
En fin, cosas como las fotos. De verdad, qué culpa tiene uno de la capacidad inmensa de memoria de los teléfonos y sus pinchemil fotos de cada micromovimiento del chamaco.
O las fiestas que uno considera de adultos y ya saborea con anticipación cuando moles, te llegan con paquete porque la niñera/suegra/vecina no pudo cuidar al niño.
O las pláticas aburridísimas de qué dijo, qué hizo, qué comió, se enfermó? benditodiosno y blabla. Pero también, seguro ustedes saben todo eso.
Y ahí es cuando pensé -y sonaron arpas angelicales- que a los padres/madres también les ha de cagar tener amigos no-padres tan quejicosos. Les ha de dar hueva inmensa ver que uno suba a Facebook fotos de ese viaje padrísimo de amigos, de pareja, de mascotas. También qué pereza ver a la gente que llega a cualquier restaurant y la comida la convierten en una franca borrachera porque no hay chamaco que ya se haya descalabrado y haya que salir corriendo tras el pediatra, dejando a todos los amigos.
Han de odiar cuando uno dice "y me fuí a un café, luego al cine y llegué como a las 2 a cuajarme hasta que estuviera adolorido de tanto dormir".
O aquellos que les da por el lado académico y tienes 4 doctorados y 200 diplomados y pueden hablar sin puntos y comas de temas profundísimos, que no tienen cabida entre las historias de leche materna y la mejor guardería.
En general, han de sentir pena de tener amigos que nos vengan manejando lo que es la vida tan vacía y tan frustrados de no tener la dicha de ser padres.
Como sea, es difícil el tema. Evidentemente no todos los papás son así y aunque yo no tendría chamacos, de todos modos trato de sobrellevar los eventos. A final de cuentas uno quiere a sus amigos y entiendo que el tiempo pasa y no te puedo olvidar y ni modo que todos estemos estancados en la adultescencia forever.
Pero por favor, ya no más fotos de ultrasonidos en tercera dimensión. Me dan pánico.
2 comentarios:
Yo por eso cambio de amigos con cierta frecuencia
¬¬
Hola Ingrid.
Yo soy una soltera rodeada de amigas casadas y con hijos. Lo que más me molesta de esta secta (Apoco no parecen) es cuando te quieren mostrar las 26534 fotografías que cargan en el celular y de toma a toma la explicación es: aquí con el chupón, aquí sin el chupón, aquí cerrando los ojos (y es la misma chinche foto siempre).
Creo que también soy un poco Herodes...aunque mi momento de diversión es cuando los chiquillos se "posesionan" y las mamás tienen que aplacar su furia.
Saudos.
Post a Comment