7/07/2015

Querida Prudencia

Siempre se ha hablado de las personas aconsejadoras como Doctoras Corazón. Y uno malgastando su dinero para estudiar psicología...

Pero bueno, hay una columna de consejos prácticos que se llama Dear Prudence y la leo cuando me acuerdo y me encanta. Me encantaría, en vez de ser psicóloga, escribir una columna de consejos no muy prácticos.

Además no es de tonterías, es de cosas interesantes, cosas que nunca había pensado, sobre todo en el aspecto del racismo. En México sí vivimos el racismo día a día pero enfocado al aspecto socioeconómico, no de una multiculturalidad intensa donde todos los días convivamos con personas de los 18 continentes del mundo (si, ya sé, son 19).

Ahora, añadiéndole el elemento gay, donde una pareja de mujer blanca y mujer negra quieren tener un hijo y discuten de qué raza debe ser el donante. Situaciones no muy comunes en la vida mexicana y sus contratiempos.

 Pero aún pienso que somos muy mojigatos en el entendimiento de distintas orientaciones sexuales, distintos colores y nacionalidades. No es solo decirle naco al albañil que escucha a la Qué buena como su música de elección, esos son prejuicios. Pero el racismo y la homofobia es algo que existe de manera sutil. Pero existe.

Es una pena que no se tome en cuenta la existencia de esos problemas en nuestro país.

A raíz de que se aceptaron los matrimonios entre personas del mismo sexo en tooodos los estados de EUA, hubo mucho júbilo, incluso entre muchos mexicanos. Lo interesante es que hubo otros tantos mexicanos muy enojados por esas celebraciones ya que en México hace poco también se aprobaron y no se tiró la casa por la ventana.

Las razones de celebrar lo gringo pueden ser un tanto obvias, como ser malinchista o dejarnos llevar por la publicidad o las triquiñuelas de Facebook para poner fotos de colorcitos. Otras no lo son tanto.

Yo creo que es difícil festejar en México algo que es legal pero seguirá siendo estigmatizado. Es cosa de ver cualquier medio electrónico donde se hable del asunto y leer los comentarios. De jotos, tortilleras y putos no bajan a todas las personas que deseen ejercer sus derechos legales para casarse como les plazca.

Al menos para mí es un logro muy pequeño en cuestión de derechos civiles. Ahora poniéndolo en el plano real, imaginar al CEO de una televisora casado con otro hombre o al director técnico de futbol casado con otro hombre, a alguna conductora famosa casada con su novia de toda la vida... es algo que sólo atrae insultos y acaban descorazonando a quienes deseen hacerlo y que no sirven para validar esos derechos conquistados.
Laboralmente, no existe una cultura de respeto a la vida personal, es increíble las cosas que preguntan en entrevistas laborales. En México la generalidad es indagar y chismear en cosas irrelevantes, así que ya me imagino si alguien dice que está casado con su esposo, casada con su esposa. Adiós oportunidades laborales.
Si alguien quiere ser maestra de guardería y "descubren" su orientación sexual y estado civil, creo que podría causar un escándalo.

Eso es lo triste, eso es lo que causa que uno no quiera celebrar que todo mundo pueda decidir qué hacer con sus deseos matrimoniales.

¿Y Dear Prudie qué pinta en esto? Tal vez nos debería aconsejar si podemos alegrarnos por otros paises o no.

2 comments:

Mauricio Saúl said...

Tenía años (literamente) sin leer tu blog, de repente, no se por qué, se me vino a la mente y me di a la tarea de buscarlo, afortunadamente tu blog no ha desaparecido como muchos otros que en algún momento seguí, aunque veo que en el 2015 solo publicaste una entrada. :(

Siempre me ha gustado mucho tu forma de escribir y me arrepiento de nunca haber comentado en por lo menos uno de tus posts, debió ser por pena o tal vez que no soy para nada bueno escribiendo.

Pero ahora si me aguantare la pena como el Chavo para decirte que siempre ha sido y será un placer leerte.

Por cierto excelente post, todo lo resumiría en una palabra, TOLERANCIA, que en ese sentido estamos muy muy muy muy pero muy cavernicolas.

SALUDOS!!!

Ingrid said...

Hola Mauricio!

Gracias por animarte a escribir un comentario, no me imaginé leer algo así y me alegró mucho saber que te acordaste y te diste una vuelta por acá.

Te agradezco las palabras, la verdad es que poco escribo ya y ayer mismo estaba pensando que debería borrar el blog, qué bueno que no lo hice.

No prometo escribir pronto, en cambio Twitter sí lo uso mucho, por si quieres y tienes, avísame.

Un saludo y muchísimas gracias otra vez!