4/16/2016

Cómo nos informamos - La nostalgia VI

Back in my day, la manera tradicional de informarse no era internet. Había pensado hacer solo un post al respecto pero me salió mas extenso de lo pensado así que estará dividido en dos partes.

Desde que bajaba a desayunar -ahi por 1984- antes de que me llevaran al kinder, ya estaba el noticiero del radio puesto. El sonsonete tan monótono de los presentadores me adormecía pero siempre me dio curiosidad saber un poco sobre lo que me rodeaba así que hacía preguntas taaan interesantes que mis papás tenían que estar informadísimos para poderme contestar. No tan amafaldada pero creo que por ahí iba la cosa.

Luego, en las noches, las noticias de Jacobo Zabludovsky (con sus audifonos gigantes) eran infaltables aunque ahi si ya no me dejaban quedarme a verlo.
Las generaciones de ahora tal vez no puedan captar la influencia que tenía ese tipo, no creo que Dóriga llegue a ese nivel aun con twitter y demás pero si Zabludovsky decía que había que encender las luces de los coches en el día para protestar contra los manifestantes de a pie, la gente lo hacía. Su palabra era ley y punto. Qué miedo. Es legendaria la manera en que saludó después de haber sucedido la matanza de Tlaltelolco, de manera indiferente ante un país lastimado. No ha cambiado tanto el asunto.

Empecé a leer el periódico y a preguntar qué significaban miles de palabras. Mi hermano, un listillo, me obligaba a consultar el diccionario a cada momento. Eso fue el antecesor de una página llamada "Usa el pinche google". Las enciclopedias eran para informes más extensos. Todavía existían países como Yugoslavia. Jejeje.

Cuando en 1988 Televisa decidió copiar CNN y lanzar ECO noticias, como que no pegó mucho, pero al menos ya se había integrado la televisión a la hora de la comida en mi casa entonces estábamos mas informados que nunca, de la manera mas tendenciosa posible pero así era. Existían periódicos de izquierda pero eran los menos. En el radio ya había figuras informativas que despuntaban pero igual se seguía la línea presidencial.

El acceso a información mas allá de la oficial no estaba disponible tan fácilmente aunque es importante mencionar a Julio Scherer, que al frente de Excélsior trató de tener una voz diferente. Cuando fue insostenible la relación con el gobierno, con escándalo de por medio, salió del periódico pero fundó Proceso, que hasta el día de hoy sigue siendo un medio de opinión muy crítico con el gobierno. Cuestionable o rechazado tajantemente por muchos, pero creo que Proceso ha sido coherente con sus intenciones periodísticas y eso es notable en un país con una prensa limitada.

Me acuerdo del asunto de Scherer porque cuando iba en prepa hice un trabajo sobre acontecimientos relevantes en el país y el mundo bastante extenso. Descubrí los anuarios y almanaques y por medio de fichas se hacían consultas en la biblioteca. Eran fichas de papel, a mano tenías que copiar códigos ISBN y demás indicaciones para localizar tu publicación.

Ya había leído las Tragicomedias mexicanas de José Agustín (apenas 1 y 2) donde continuaba -a su modo- con la crónica un poco como lo hizo Salvador Novo en su momento así que comprendía que el pasado reciente de nuestro país nos lo contaban de una manera higienizada (y conveniente) en el colegio pero aún así existían movimientos culturales e intelectuales que valían la pena cronicar.

Igualmente en prepa, ya con internet noventera, tuve una materia que se llamaba algo como Research Methodology o así. Fue cuando empecé a descubrir el poder de los buscadores. Google no existía, pero Altavista sí. La mayoría de la información estaba en inglés así que quisieras o no, se volvía el idioma universal para informarte.

Poco a poco, los sitios de noticias iban creciendo. Periódicos mexicanos ya se trepaban a la Supercarretera de la Información. Jajaja. Pero se le empezó a tomar un poco más en cuenta.

También empezaron a circular libros electrónicos. No con la facilidad de un Kindle pero al menos ya había gente que se ponía a escanear cada página para compartirlo con el mundo. Y eso es algo  muy valioso, el que puede uno compartir instantáneamente la información en general.

El bombardeo de info ha ido acrecentándose tremendamente. Con la aparición y monopolio guglero, la llegada de Wikipedia, los blogs y Twitter, estamos saturados de información. Hay que ser muy crítico para aceptar qué información quieres recibir. Para mí, lugares como Facebook pueden estar llenos de artículos y la tendencia sigue creciendo a que sea menos compartir info personal y más noticias pero no me gusta mucho, creo que no le veo seriedad y se presta únicamente al chacoteo. Eso o que yo me tomo eso de estar informado correctamente muy en serio.

Algo que ha sido impresionante es que ahora de una u otra manera tenemos acceso directo a las personas causantes de noticias. Ya sea políticos, artistas, intelectuales, en Twitter tenemos interacción con ellos. Lo malo es que para destacar muchos hay quienes se prestan a volverse bullies o trolls. Pero la ventaja es que de fuentes seguras podemos tener información por ejemplo de un programa de televisión cuando el productor twittea que su fecha de estreno es tal día y no lo leíste mal en la sección de espectáculos de un periódico.

Se avanza rápido. Como vimos hace poco, en México no tenemos todavía ni idea de qué hacer si una figura política pública usa algo como Periscope para transmitir parte de su trabajo y tiene consecuencias no muy agradables. Creo que el punto de balconear a alguien que comete delitos no necesariamente acabará bien pero ahora somos un público que exige transparencia entonces ¿moderarlo será censurarlo? Aquí es cuando la brecha generacional se impone, yo todavía pienso en algunos filtros pero alguien de 20 años ni lo contemplará.

Me gusta muchísimo vivir en una época donde puedes saber prácticamente todo. A veces lo que falta es tiempo pero es maravilloso tener información disponible instantáneamente. El lado malo es que la percepción de un planeta con mas caos, mas violencia, mas catástrofes, etc, aumenta al saber de lo que pasa en cada rincón del planeta 24/7. Pero creo que si en algo favorece, es que nos sensibiliza.

Phew! Esta es la primera parte del post, hay otros medios de información que tenemos al alcance y hablaré de ellos en la continuación.

2 comments:

Mauricio Saúl said...

Lo primero que se me vino a la mente conforme fuí avanzando en el post fué: NUCLEAR JACOBOO!!! NUCLEARRR!!! jaja.

He de confesar que en mi niñez, si algo odiaba con todo mi ser eran las noticias, literalmente me dormían y sus cortes con información de última hora, muchas veces dejaban inconclusas mis caricaturas.

Ya con el tiempo le vas a garrando gusto a estar informado y a tratar de absorber información de todos lados y es ahí donde debías empezar a diferenciar de donde si y de donde no aceptar información.

Recuerdo que por allá de los 90´s la información era super escasa, solo los noticieros de Televisa y los periodicos locales te decían "todo lo que pasaba" y "en que creer" (de hecho eso no ha cambiado mucho jeje) pero en vdd que no había otra forma de medio saber como se estaban moviendo los hilos.

Ya después a finales de los 90´s, principios de los 2000´s tuve acceso a la red y ahí cambió radicalmente como no solo yo, sino muchísima gente empezó a informarse, pero eso lo dejare para cuando nos entregues la segunda parte jajaja :)

SALUDOS!!

Ingrid said...

Jajajaja, ya no me acordaba de eso, qué horror, pero sí, es cierto, las noticias eran aburridas, peor tantito cuando veíamos el informe de gobierno del presidente, tremendo aburrimiento :S
Pero bien dices, va uno agarrándole gusto.

Exactamente ahi va el tema de la segunda parte, ya la verás : Saludos!